Juventud… ¿Generación Perdida?

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El Instituto de la Juventud de (INJUVE) publicó hace unas semanas su último informe. Lo he leído con cuidado pero antes he hecho una pequeña lista de lo que quería saber. Me interesa todo, aunque doy prioridad a temas como la percepción acerca del mundo actual, las expectativas de futuro, la sexualidad o la evolución en cuanto a la igualdad de género, intentando leer entre líneas lo menos evidente: las emociones, los miedos, las fortalezas, los límites, las singularidades. Estas son las ideas que me resonaron y el análisis resultante, de acuerdo con la lectura del informe y algunas coincidencias con lo que he visto en mi práctica profesional, acompañando a jóvenes en sus procesos psicoterapéuticos.

Duelos, tatuajes de nuestra biografía

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Resolver un duelo significa recuperar la capacidad de vivir con salud. Y salud significa consciencia. Y a veces consciencia significa tristeza, rabia o decepción, luego por fin paz, serenidad o alegría… y hasta la próxima

8 de Marzo: por unas relaciones equitativas

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Atrevámonos a disfrutar de relaciones recíprocas y equitativas entre hombres y mujeres conscientes y consecuentes. Sembremos en niñas y niños dinámicas de relación saludables. Todo cambio en este sentido constituirá un tesoro invaluable para el presente y el futuro de toda la humanidad

Crisis Vitales – 10 reflexiones

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Crisis es la llamada a un tiempo de reestructuración. No es toda la vida. Pero si no se le quiere ver, si en vez de barrer la casa por dentro se mete el polvo debajo de la alfombra, no tardará en manifestarse una y otra vez, hasta que por fin le hagamos caso. Crisis es una imperiosa necesidad de cambio

Volver a poner el mundo en pie… ¿Pero de pie estaba?

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¿Estaba el mundo de pie cuando no teníamos tiempo ni para respirar el vacío? ¿Cuando ni si quiera se nos ocurría abrir el álbum de recuerdos, si es que lo teníamos a mano? ¿Estaba de pie cuando cada cual iba a su bola sin enterarse ni de donde estaba el otro? ¿De verdad, a la pareja la rompió el virus? ¿O no será que todo lo que trajo ayudó a que se rebosara un vaso que gota a gota se venía llenando? ¿No será que al detenernos pudo salir por fin esa tristeza que llevábamos a cuestas? ¿Y ese duelo que nunca tuvimos tiempo ni ganas de afrontar? ¿Será que el miedo a la muerte se nos metió en los huesos y no hemos podido evitarlo más?