¿Qué nos pasa en el cuerpo?… ¿Qué le ocurre a nuestra mente? – Manuel Redón

¿Por qué es tan difícil que encontremos una atención a todo nuestro ser cuando no nos sentimos bien?

que-nos-pasa-en-el-cuerpo

¿Por qué la medicina tiende a separar lo que es del cuerpo y lo que es de la mente como si no estuviera ocurriendo en un ser completo?

¿Por qué nosotros mismos no prestamos la misma atención a lo que rodea nuestra salud y enfermedad?

No es fácil responder a estas cuestiones. Como todo lo que afecta al ser humano la respuesta es compleja. Pero no por ello deja de ser también sencilla: no estamos acostumbrados a sentirnos como seres integrados. Ni nosotros como pacientes, ni tampoco la mayoría de los profesionales de la salud. Tendemos a pensar, por ejemplo, que si nos duele un pie es porque tropezamos con la puerta y lo que necesitamos es una radiografía para ver si hay algo roto (y eso, desde luego, es algo conveniente de saber), luego esperamos que se nos atienda con analgésicos, antiinflamatorios, quizás un vendaje compresivo y algún consejo sobre si podemos o no caminar durante unos días, pero ya es más difícil que pensemos si es que no andaremos demasiado estresados, preocupados por mil problemas a resolver, y por lo tanto al ir caminando sin poner toda la atención que se requiere no vimos la puerta. En este caso las prisas y la ansiedad han contribuido a una lesión física.

Pues bien creo que esta secuencia tan cotidiana y tan frecuente nos está ocurriendo a toda hora. Puede que tengamos propensión a ciertas dolencias, puede que nuestros genes favorezcan que algún órgano no funcione perfecto y el colesterol, por ejemplo, ande revuelto, pero desde luego lo que también es cierto es que las emociones nos acompañan las 24 horas del día. Y no atenderlas, no prestarles atención, que no se interese por ellas el profesional al que consultamos, no hace sino ahondar una separación que puede llegar a ser peligrosa.

Hace unos días atendí a una mujer joven con un fuerte dolor de espalda. Es una persona a la que hace meses operaron de una lesión importante en varias vértebras. Se estaba recuperando poco a poco, hace rehabilitación diaria y ya no requiere analgésicos. Inesperadamente volvió a tener parecidas molestias a las que motivaron la intervención y estaba muy afectada. En la conversación, además de explicarme las características del dolor y como le impedía hacer una vida normal, fueron surgiendo los conflictos afectivos con su madre y su pareja que estaban ocurriéndole y rompió a llorar como hacia tiempo que no recordaba. Pasado el momento de expresión emocional le propuse una sesión de acupuntura que la alivió. A los diez días la volví a ver y estaba ya sin molestias,. Asombrada del efecto de las agujas, me pedía una nueva sesión. Le expliqué que ciertamente la acupuntura es muy útil para relajar la musculatura con contracturas y para mitigar el dolor, pero que, tan importante como ello, había sido el que expresara las emociones que la estaban atormentando y que comenzara a poner remedio a la presión que sentía.

En este caso los conflictos emocionales estaban influyendo sobre su cuerpo, aumentando la tensión corporal y por ende, de sus músculos. Unos músculos que todavía sensibles por las lesiones antiguas, habían protestado de forma enérgica y la habían llevado a una situación de fuerte dolor.

Esta forma de actuar por parte del profesional es lo que aporta la orientación psicosomática. interesarse por todo lo que le acontece a la persona y proponer tratamientos orientados a obtener un equilibrio mejor y más saludable. Se trata de escuchar con todos los oídos. Tanto los que analizan las causas físicas del sufrimiento, como los que escuchan los conflictos emocionales y sociales que padece el enfermo. Luego vendrá el tipo de remedio que proponemos: un fármaco, unas agujas, algo de homeopatía o fitoterapia y vitaminas, …, para fortalecer lo orgánico; unas sesiones de psicoterapia para ordenar mejor la respuesta a los conflictos vitales; pero siempre desde la escucha unitaria del ser humano.

Manuel Redón Blanch – Médico, Psicoterapeuta especialista en Psicosomática.

Y tú... ¿Qué piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s