Atenci贸n: La Austeridad es Nociva para la Salud

Las crisis econ贸micas podr铆an tener pocos efectos sobre la salud, e incluso la mortalidad podr铆a disminuir cuando la econom铆a se desacelera, y aumentar cuando se acelera, seg煤n demuestran algunos estudios.

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La Revista “The Lancet” ha publicado el pasado 27 de Marzo/13, un an谩lisis acerca de la crisis financiera y las pol铆ticas de austeridad en Europa y sus consecuencias en la salud, tomando como referencia estudios realizados tras experiencias de crisis anteriores en diferentes pa铆ses del mundo. Con esta base, plantea un pron贸stico bastante coherente con la realidad que estamos empezando a vislumbrar.

Este informe, titulado “Financial crisis, austerity, and health in Europe“, sugiere que, a煤n cuando las recesiones constituyen un riesgo para la salud, la relaci贸n entre la austeridad fiscal con las crisis econ贸micas y el debilitamiento de la protecci贸n social, es lo que parece empeorar la salud y las crisis sociales en Europa. Esto se est谩 empezando a ver en pa铆ses que adoptan una estricta austeridad fiscal, como es el caso de Grecia, Espa帽a y Portugal, donde los casos de suicidio y los brotes de enfermedades infecciosas est谩n aumentando, mientras el acceso a los servicios de salud se ha visto restringido. Esto no ha sucedido en Islandia, donde se rechaz贸 por voto popular la pol铆tica de austeridad y la crisis no parece haber tenido un efecto apreciable sobre la salud.

Las crisis econ贸micas podr铆an tener pocos efectos sobre la salud, e incluso la mortalidad podr铆a disminuir cuando la econom铆a se desacelera, y aumentar cuando se acelera, seg煤n demuestran algunos estudios. 驴Por qu茅?

Este informe plantea la idea de que las recesiones suelen potenciar h谩bitos saludables, como el aumento de sue帽o y el uso del tiempo libre en actividades de entretenimiento y ejercicio, a la vez que disminuyen el consumo excesivo de alimentos poco saludables y de alcohol (por la escasez de ingresos) reduciendo tambi茅n, en consecuencia, las muertes por accidentes de tr谩fico.

Lamentablemente, esta oportunidad de crecimiento social en medio de la crisis no se est谩 tomando en cuenta en los pa铆ses que han optado por la reducci贸n de la protecci贸n social. Al contrario, se ha demostrado que la situaci贸n laboral est谩 relacionada con las tasas de mortalidad. En uno de los estudios de referencia de este informe, se lleg贸 a la conclusi贸n de que el aumento del desempleo est谩 asociado con el aumento en el consumo de alcohol y con el suicidio. Pero tambi茅n se ha visto que esta relaci贸n hubiera podido ser mitigada con una adecuada protecci贸n social. Fue el caso de Finlandia y Suecia, a principios de los a帽os 90, cuando ambos pa铆ses mostraron un fuerte compromiso social en tiempos de crisis, mediante el uso de programas de trabajo activo.

Se ha visto tambi茅n que la prevalencia de problemas psicol贸gicos en personas desempleadas es de m谩s del doble que en personas empleadas, y que los efectos negativos del desempleo en la salud mental son menores en pa铆ses con sistemas de protecci贸n de empleo fuerte. La mala salud en personas desempleadas puede estar asociada a una nutrici贸n deficiente y a barreras de acceso a la atenci贸n. Pero se ha encontrado, adem谩s, que la duraci贸n del desempleo est谩 relacionada con un mayor riesgo de mortalidad, consecuencia de enfermedades psicosom谩ticas y de suicidios. Con respecto a las infecciones, es m谩s dif铆cil determinar su vinculci贸n con las crisis, pero se ha demostrado su relaci贸n, como resultado de un empeoramiento de las condiciones de vida, un acceso restringido a la atenci贸n y la dificultad para completar un tratamiento.

Las poblaciones m谩s susceptibles son los ni帽os y las personas mayores de 65 a帽os, as铆 como algunos grupos de alto riesgo, como son el colectivo inmigrante, las personas sin hogar y los presos.

Como se ha visto, un deterioro de la econom铆a se correlaciona con un aumento de los casos de suicidio. Pero un estudio ha demostrado que el gasto social disminuye la mortalidad por suicidio y que la confianza de la poblaci贸n en un sistema de bienestar tiene un efecto preventivo. Lo mismo sucede en situaciones de desempleo, p茅rdida de ingresos y crecimiento de la deuda de los hogares. Aparte de garantizar servicios de salud mental accesibles, estos riesgos podr铆an ser mitigados por el bienestar social y por el apoyo a los programas de familia.

Seg煤n el informe, concretamente en Espa帽a, entre el 2006 y el 2010, la prevalencia de trastornos de salud mental aumentaron de forma significativa, especialmente los del estado de 谩nimo, ansiedad, enfermedades somatoformes y los relacionados con el alcohol. Al menos la mitad del aumento de estos trastornos podr铆an atribuirse a los riesgos combinados de desempleo individual o familiar y las dificultades con los pagos de las hipotecas. Esta situaci贸n no ha sido, hasta el momento, mitigada por programas de protecci贸n social sino que, por el contrario, ha sido agravada por el cierre de servicios de salud, la reducci贸n de camas en diversos hospitales y la disminuci贸n de horas de trabajo, as铆 como el copago de medicamentos para los pensionistas y el acceso limitado de la atenci贸n para los inmigrantes sin papeles.

Espa帽a, junto con Grecia y Portugal, son los pa铆ses europeos que enfrentan los mayores recortes a los presupuestos p煤blicos y el aumento del desempleo.

La p茅rdida del empleo, o el miedo a perderlo, tienen efectos adversos sobre la salud mental, y la reducci贸n creciente de los ingresos, el aumento de los costes de salud y los recortes en los servicios, impiden que los pacientes tengan acceso al cuidado, a tiempo y con calidad.

Pero estos efectos no son inevitables. El pueblo island茅s, que decidi贸 negarse a cargar con las consecuencias de la irresponsabilidad de otros, opt贸 por invertir en su gente, y la consecuencia ha sido una baja prevalencia de efectos negativos de la crisis en la salud. Bas谩ndose en fuertes reservas de capital social, los islandeses sintieron que estaban unidos en la crisis y as铆 han demostrado que existe una alternativa a la austeridad.

Lamentablemente, el aspecto de la salud no es uno de los favoritos. En este informe se comenta sobre el contraste entre la abundante informaci贸n referente a la econom铆a y la ausencia de datos actualizados sobre la salud. Se ha investigado muy poco, y podemos acceder a los datos existentes gracias a investigadores individuales sin patrocinio. Por su parte, muchos ministerios de salud han guardado silencio. La Direcci贸n General de Salud y protecci贸n del Consumidor de la Uni贸n Europea no ha evaluado los efectos de las pol铆ticas de austeridad en la salud, como es su obligaci贸n, sino que se ha limitado a dar consejos sobre c贸mo los ministerios pueden recortar sus presupuestos. Queda, entonces, la voz de la sociedad civil y los organismos profesionales que s铆 han hablado sobre esto aunque, acaba diciendo este interesante informe, la pregunta es si alguien los escuchar谩.


DATOS DEL INFORME:
T铆tulo: Financial crisis, austerity, and health in Europe.聽Autores: Marina Karanikolos, Philipa Mladovsky, Jonathan Cylus, Sarah Thomson, Sanjay Basu, David Stuckler, Johan P Mackenbach, Martin McKee.聽Publicaci贸n: The Lancet.聽Edici贸n: Elsevier.聽Fecha: 27 de Marzo de 2013.聽Acceso al documento completo (necesario registrarse): click

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