
Reflexiones para una Cuarentena
Nos llegó el momento de parar. Vienen días lentos, de silencio y calma. Tal vez nos venga bien este tiempo raro, esta rutina rota… o puede que tengamos que afrontar el miedo, la preocupación, el aburrimiento

Nos llegó el momento de parar. Vienen días lentos, de silencio y calma. Tal vez nos venga bien este tiempo raro, esta rutina rota… o puede que tengamos que afrontar el miedo, la preocupación, el aburrimiento

La sensación de cansancio es tan monumental que te sientes como si te hubiera pasado un camión por encima. Pero no, no puedes parar. Hay tantas cosas por hacer…

Que el cambio te encuentre con ganas de aligerar tu vida, actualizar tus deseos, hacer lo que te da sentido, abandonar los (innecesarios) pendientes y disfrutar del eterno presente.
Continuamos en Enero, actualizando deseos compartidos.
¡FELICES FIESTAS!

Hoy es un día para recordar que una de cada 30 personas en el mundo hemos dejado nuestro lugar de origen por diferentes motivos, algunos afortunados y otros francamente lamentables para la dignidad humana

Hay una relación sencilla y directa entre la gravedad del trauma y su impacto psicológico, pero la diferencia individual juega un papel importante para determinar la forma que adoptará el desorden

Y si alguien te ofreciera dos minutos, veinte o tres horas. Si alguien dedicara todo el tiempo del mundo a escucharte… Uff!! Eso sería como ganar una lotería!

Pequeños y grandes traumas hacen parte de nuestra biografía. Posiblemente sus efectos estén ahí, latentes, robando como parásitos la energía que se necesita para la vida presente

La violencia cotidiana también tiene efectos devastadores. No se asesina a las personas en un plano físico, pero sí se asesinan sus ideas, sus creaciones, sus proyectos, su tiempo, su espacio, su ánimo, su autoimagen, su identidad

De todas las bellas historias que conozco, hay tres por las que siento especial admiración, que me conmueven y me hacen recordar que la amistad es un milagro de la vida y una versión hermosa del mismo amor que tanto anhelamos