
La Casa en el Cuerpo
A medida que se habita el cuerpo la sensación de encontrarse en casa donde sea que uno esté, permite sentir ese verdadero arraigo a una naturaleza que no conoce fronteras ni distancias

A medida que se habita el cuerpo la sensación de encontrarse en casa donde sea que uno esté, permite sentir ese verdadero arraigo a una naturaleza que no conoce fronteras ni distancias

Normal es aceptar que hay momentos en que una ayuda viene bien y que la Psicoterapia es una alternativa que libremente se toma y humildemente se acepta

Rupturas, cambios y crecimientos, como si el cuerpo diera un giro y se pusiera al revés, sin lógica ni sentido

La Psicoterapia está ya muy lejos de parecerse a la caricatura de un señor lejano y frío que bosteza mientras el paciente se tumba en un sofá a dejar salir sus más profundas incoherencias

Si pudimos pasar tanto tiempo riendo, conversando, creciendo juntos, también podríamos llorar, permanecer en silencio, apoyar… si la coraza no lo impidiera, claro está

De nuestros miedos nacen nuestros corajes y en nuestras dudas viven nuestras certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios otra razón. En los extravíos nos esperan hallazgos, porque es preciso perderse para volver a encontrarse. —E. Galeano

La tristeza no se piensa. Se llora. La alegría no se piensa. Se ríe. La vida no se piensa. Se vive

Tropezando con la misma piedra. Parejas que vienen y se van sin apenas dar la oportunidad de consolidar los vínculos. Proyectos que mueren casi antes de nacer, reiterados maltratos vividos en las relaciones, accidentes que se repiten como obedeciendo a puntuales ciclos

Esa batalla entre lo que quiere salir pero no puede, esa ambivalencia entre el impulso que se revela y la defensa que lo oprime, van alternando como en una lucha entre la vida y la muerte