
Sentimientos de Abandono: el Miedo de Perderlo Todo
Depende de lo que nos haya sucedido y de lo que nos suceda actualmente, nos encontramos más o menos vulnerables a los sentimientos de abandono

Depende de lo que nos haya sucedido y de lo que nos suceda actualmente, nos encontramos más o menos vulnerables a los sentimientos de abandono

De todas las bellas historias que conozco, hay tres por las que siento especial admiración, que me conmueven y me hacen recordar que la amistad es un milagro de la vida y una versión hermosa del mismo amor que tanto anhelamos

Abrete a lo diferente, a lo desconocido, a lo nuevo. Juega a escuchar en vez de hablar, a estar presente en vez de huir, a observar en vez de exigir, a comprender en lugar de juzgar

Es una trampa, andar buscando la perfección. Es un intento siempre fallido de lograr expectativas ajenas que lo convierten a uno en una simple marioneta, a merced de aquellos que al carecer de una vida propia necesitan controlar las otras

No estás mal por sentirte triste y tampoco por estar deprimido/a. Pero en cualquiera de los dos casos lo que sí estaría bien sería revisar la gestión de este estado, ya sea temporal, reincidente o permanente

Uno no puede habitar su sitio cuando la sensación de estar en casa ajena –aunque sea la propia– le desaloja de la experiencia emocional de sentirse cubierto y protegido

Al irse de casa habrá inconvenientes, como en todo cambio que hacemos en la vida. Que el miedo a fracasar no bloquee la necesaria transformación

Se anhela, se necesita, se disfruta, se ama o se odia. El trabajo hace parte de nuestra vida y está ligado profundamente a nuestra identidad, trascendiendo la necesidad inmediata del sustento cotidiano

Tenemos opciones. O a cada síntoma respondemos con el medicamento de turno sin pasar por un mínimo análisis antes de considerar oportuna la receta, o escuchamos de una vez por todas lo que esas señales nos están informando, dándoles la importancia que merecen no sólo en nuestro estado de salud físico sino también emocional