
Ocupar TU Lugar, habitarlo
Uno no puede habitar su sitio cuando la sensación de estar en casa ajena –aunque sea la propia– le desaloja de la experiencia emocional de sentirse cubierto y protegido

Uno no puede habitar su sitio cuando la sensación de estar en casa ajena –aunque sea la propia– le desaloja de la experiencia emocional de sentirse cubierto y protegido

Al irse de casa habrá inconvenientes, como en todo cambio que hacemos en la vida. Que el miedo a fracasar no bloquee la necesaria transformación

Estás totalmente quieto/a debido a una máscara inmovilizante en tu cara y otros artilugios en el resto de tu cuerpo. Una gota de agua fría cae sobre tu frente, siempre en el mismo lugar. Esto sucede cada 5 segundos, sin descanso. Al principio parece algo inocuo. Al final, ya no eres tú.

Tenemos opciones. O a cada síntoma respondemos con el medicamento de turno sin pasar por un mínimo análisis antes de considerar oportuna la receta, o escuchamos de una vez por todas lo que esas señales nos están informando, dándoles la importancia que merecen no sólo en nuestro estado de salud físico sino también emocional

Las defensas del carácter también deben ser respetadas pues nos ayudan a paliar los peores momentos. Nos protegen y nos permiten afrontar un mundo que no siempre resulta ser un camino de rosas

La soledad, parece ser una de las enfermedad de nuestro tiempo. Da escalofrío la imagen de un ser vivo en un paisaje desierto y estéril, sin estímulos que le motiven

Plantearnos la posibilidad de que el inconsciente nos juegue tan malas pasadas no suena fácil, pero al menos es un punto inicial para revolucionar el mundo interior que ya no sabe cómo dar más señales para que le hagamos caso

Te invito a compartir esta selección de las 20 entradas más leídas del blog hasta hoy. 300.000 Gracias… Por el riesgo, la curiosidad y el amor

En la hermosa novela “Los Desorientados”, de Amin Maalouf, Adam responde a Semiramis cuando ella pone en duda su plan de reunir a los amigos después de 25 años de exilio