
Perderse para encontrarse – 10 reflexiones
Porque a veces es preciso perderse para volver a encontrarse

Porque a veces es preciso perderse para volver a encontrarse

El panorama nos muestra a jóvenes y adultos en momentos vitales diferentes además de intereses contrapuestos, con expectativas aplazadas o proyectos frustrados, haciendo casi magia para convivir unos y otros en el mismo espacio

Los escritos de este blog han supuesto una ventana hacia la transformación personal. Una orientación para decidir el camino psicoterapéutico o una inspiración para continuar con la propia evolución

Un leve cosquilleo en el pecho te avisa de la ansiedad que está por venir, la misma que te despierta en las noches y que aparece de repente, como un vendaval que te domina y te arrastra hacia el miedo

Cuando sufre tu gente querida, cuando no sabes qué hacer o qué decir para aliviar su malestar… Ayudas para ayudar

Narcisismo, autoestima… ¿te suenan esas palabras? Seguro que sí. Se usan en el lenguaje cotidiano y eso está muy bien, pero a veces se confunden sin piedad según vayan y vengan las modas y con poca frecuencia nos detenemos a comprender su significado

Huellas de amor y desamor, experiencias que nos han marcado. Señales del paso por lugares y gente que ha tocado nuestra vida. Algunos permanecen, otros nos han abandonado, hay quienes se fueron sin querer dejarnos y a veces fuimos nosotros quienes claudicamos

Porque nada fue tu culpa y porque hoy… tú ya eres responsable de tu vida

Se les hace responsables de lo mal que van los planes. Se percibe a los jóvenes apáticos y hasta cínicos. Sin embargo, cuando nos atrevemos a escucharles, el panorama cambia tanto que los tópicos se nos plantan en la cara como espejos rotos