Juventud‚Ķ ¬ŅGeneraci√≥n Perdida?

jovenes-denia-salud-mental

El Instituto de la Juventud de (INJUVE) public√≥ hace unas semanas su √ļltimo informe. Lo he le√≠do con cuidado pero antes he hecho una peque√Īa lista de lo que quer√≠a saber. Me interesa todo, aunque doy prioridad a temas como la percepci√≥n acerca del mundo actual, las expectativas de futuro, la sexualidad o la evoluci√≥n en cuanto a la igualdad de g√©nero, intentando leer entre l√≠neas lo menos evidente: las emociones, los miedos, las fortalezas, los l√≠mites, las singularidades. Estas son las ideas que me resonaron y el an√°lisis resultante, de acuerdo con la lectura del informe y algunas coincidencias con lo que he visto en mi pr√°ctica profesional, acompa√Īando a j√≥venes en sus procesos psicoterap√©uticos.

Duelos, tatuajes de nuestra biograf√≠a

terapia-duelo-denia

Resolver un duelo significa recuperar la capacidad de vivir con salud. Y salud significa consciencia. Y a veces consciencia significa tristeza, rabia o decepción, luego por fin paz, serenidad o alegría… y hasta la próxima

Terapia Online – Por qu√© s√≠, Por qu√© no

terapia-psicologica-online-sirve

No soy fan de la terapia online. Tampoco soy su enemiga. La considero un recurso valioso (y a veces MUY valioso), cuando la asistencia presencial resulta inviable. Me llegan a la mente cantidad de rostros de hombres y mujeres con quienes he pasado horas a trav√©s de la pantalla y que han confiado en mi propuesta de terapia online, despu√©s de una primera entrevista para valorar su conveniencia. Personas con una exquisita diversidad, hispanohablantes, espa√Īolas o latinoamericanas de todas las edades, viviendo en cualquier parte del mundo. Todo un privilegio.

Llenando Vac√≠os, del Placer a la Compulsi√≥n

compulsion-evitando-vacio

ūüí• Da igual lo que sea, coche, m√≥vil, casa, comida, trabajo, sexo, formaci√≥n, informaci√≥n, contacto o redes sociales... Tal como sucede con las drogas, la ilusi√≥n del primer subid√≥n cae en picado cuando el efecto de la novedad ha pasado, lo cual hace necesaria una nueva dosis que apacig√ľe el baj√≥n consecuente. Y as√≠ sucesivamente... no hay vac√≠o, ni silencio, ni contacto, ni paz verdadera. En momentos en que la falta deprime y la b√ļsqueda compulsiva toma la delantera, ya no podemos hablar de placer

Con un enfermo en Casa

cuidar-enfermo

ūüí• Cuidarse y cuidar no significa estar las veinticuatro horas en alerta y tampoco negar la situaci√≥n. Es estar presente en la realidad y tambi√©n mirarse dentro para encontrarse con los verdaderos sentimientos, no para sufrir m√°s sino para poner a funcionar nuestra capacidad natural de expresar miedos, sensaciones, incertidumbres y de expulsar esos ‚Äúvenenos‚ÄĚ con los que acostumbramos a cargar cuando los ignoramos.