
Ruptura de Pareja y su Torbellino Emocional
Sobre la ruptura de pareja hay muchísimos, ¡demasiados!… mensajes que suenan por aquí y por allá y que normalizan la plaga emocional de la que hablaba Wilhelm Reich

Sobre la ruptura de pareja hay muchísimos, ¡demasiados!… mensajes que suenan por aquí y por allá y que normalizan la plaga emocional de la que hablaba Wilhelm Reich

¿Cuántos duelos vivimos en un día? Seguramente muchos pero no nos damos cuenta. Son como “miniduelos cotidianos”, microscópicos, que aparentemente no cambian nuestra realidad inmediata, pero que sí nos pueden mostrar la manera como afrontamos otras experiencias de pérdidas más trascendentales.

Hoy me refiero a los ladrones de tiempo como algo abstracto, como esos hábitos que consumen nuestra vida. Son aparentemente inofensivos y ni siquiera podemos plantarles cara con facilidad, porque muchas veces no nos damos cuenta, porque no son siquiera seres vivos y sin embargo se nos presentan como grandes aliados

Soy consciente de que sin haber resuelto las necesidades esenciales, una sociedad no puede avanzar. Pero el hecho de tener estas necesidades resueltas tampoco nos asegura una buena calidad de vida y a veces esto se pasa por alto

Conviene abandonar de vez en cuando el rincón del pensamiento y levantarnos para dejar mover el cuerpo, hacer alguna travesura y ocupar los espacios sin miedo a respirar o a equivocarnos… que para eso estamos

El aniversario es como un timbre, un evento que nos recuerda que algo está llamando para ser visto y escuchado, para que no se nos olvide de verdad

Con gran esfuerzo y una alta dosis de valentía, algunas personas se acercan a la consulta de Psicoterapia con el objetivo de desvelarse a sí mismas. Con inmensa sorpresa es frecuente descubrir que lo habitual no siempre es lo normal

A veces no hace falta solucionar 10 problemas, uno por uno, sino encontrar la manera de resolver lo que se encuentra en el fondo de nuestras dinámicas caracteriales, especialmente cuando las dificultades se repiten año tras año

«Nunca llorábamos normal»… Ella hablaba del cuerpo y sus dolores, de la frialdad con que vivía sus afectos, de las ganas de avanzar en su camino. Hablaba de la inseguridad, de la tendencia a la autodestrucción, del miedo a avanzar, de la poca confianza en los demás y del deseo de encontrar la ruta hacia sus verdaderos sentimientos