Este es el segundo de los cinco talleres propuestos para este año (Ver: Cinco Temas de Psicología en Cinco Talleres Vivenciales). Espero que sean de tu agrado y te invitamos a participar!!

Hay quienes acuden a una Psicoterapia a pesar de que su entorno lo considere innecesario, por la falsa idea de que los psicólogos se limitan a tratar con gente «loca». Hay quienes saltan de la silla ofendidos ante la sugerencia de revisar su situación emocional, por creer que sólo los cobardes piden ayuda. Hay quienes consideran que mientras nada duela demasiado, no hace falta mover el avispero.

Chantajes emocionales, violencias que hacen parte de la cotidianidad, tan inmersas en la comunicación que ni nos damos cuenta de que funcionamos a su ritmo. Algunas personas se perciben a sí mismas como marionetas de una sociedad o de un destino sobre el que poco o nada pueden decidir y van de un lado para otro intentando mantener un equilibrio tan endeble, que difícilmente se pueden sentir los pies sobre una tierra firme.
Violencias cotidianas que se reflejan de incontables formas (Ver: La Violencia Cotidiana), pero que siempre dañan y disminuyen la capacidad energética, necesaria para una vida satisfactoria.

“Nunca más me volveré a equivocar”, decimos cuando tocamos fondo. Lo tenemos tan claro que no concebimos la idea de que algo parecido vuelva a suceder. Pero a veces la memoria nos juega una mala pasada y volvemos a caer aunque la situación, el lugar o el personaje no se parezcan en absoluto a los anteriores, al menos en apariencia.
Tropezar de nuevo y con la misma piedra, como dice la canción. Parejas que vienen y se van sin apenas dar la oportunidad de consolidar los vínculos. Proyectos que mueren casi antes de nacer, reiterados maltratos vividos en las relaciones con parejas, amigos/as, compañeros/as, accidentes que se repiten como obedeciendo a puntuales ciclos.

Este es el primero de los cinco talleres propuestos para este año (Ver: Cinco Temas de Psicología en Cinco Talleres Vivenciales). Espero que sean de tu agrado y te invitamos a participar!!

La mayoría de la gente es en verdad mucho menos potente de lo que se ve a sí misma en sus ensueños diurnos, y al mismo tiempo está dotada de capacidades mucho mayores de lo que expresa en la acción.
– Wilhelm Reich –
Y una vez más, hablamos sobre el contacto… o mejor sobre la falta de este. Comentaba en los escritos anteriores cómo el carácter se las ingenia para sobrevivir a una pugna constante entre los impulsos represores y los reprimidos. (Ver: Contacto y Psicoterapia Caracteroanalítica y Lo que quiere salir, pero no puede).
En ocasiones nos imaginamos grandes, insobornables, capaces de cualquier cosa. Y a falta de medir nuestras fuerzas y nuestros límites, nos metemos en unos berenjenales de alto calibre sin darnos cuenta de que más allá de la distorsionada imagen se encuentra la potencia, esa sí real, pero enjaulada en una maraña de represiones que no le permiten expresarse con libertad.
En la anterior entrada hablábamos de la falta de contacto y cómo esta es una expresión de la batalla interior entre lo que está reprimido y las defensas represoras. (Ver: Contacto y Psicoterapia Caracteroanalítica), de lo cual no somos conscientes hasta que nos animamos a conocernos.
Para continuar con el tema, vuelvo a apoyarme en la obra de Wilhelm Reich, quien estudió en detalle los entresijos del carácter y no sólo les dio nombre sino que además desveló su estrecha relación con el cuerpo y sus bloqueos. Y aunque pasa el tiempo, vemos cómo cada vez resultan más acertados algunos de sus descubrimientos.

Alguna vez alguien me dijo que le parecía muy bien que los terapeutas caracteroanalíticos insistiéramos tanto en eso del contacto, pero que agradecería mucho que fuéramos algo más concretos al explicar su significado. Quien acabó agradeciendo este comentario fui yo, al constatar que nuestro lenguaje, tan obvio para quienes vivimos inmersos en el mundo de la Psicoterapia Caracteroanalítica, no lo es para quienes se acercan a ésta con el fin de encontrar allí una vía de resolución de sus conflictos emocionales.

Mujer
Mujer, ser en tensión y en posibilidad
Ser de carne, hueso y novedad, eso eres, eso soy, una mujer en libertad
Mujer en la lluvia y en el sol, en el frío y en el amor,
Mujeres de risa y de llanto, de rabia y pasión

