Algún día todo será más fácil. Levantarse por las mañanas será un acto de agradecimiento por el regalo de la vida y al dormirse en las noches habrá un aire de paz y satisfacción… ¿Será este uno más de esos cuentos de hadas que tanto alimentan nuestras fantasías?
Vivir no está resultando nada fácil en estos tiempos de reiteradas violencias cotidianas, ejercidas con tanta soltura que llegan a parecer casi naturales. Hay quienes consiguen detectarlas y apartarse, hay quienes parecen regodearse en el lodo del sufrimiento que ocasionan, quedándose atrapados en el rol de la víctima. Hay quienes construyen mecanismos psicológicos tan complejos como antiguos para sortear sus consecuencias.
Uno de estos mecanismos es el que aparece como un doble vínculo con uno mismo. Una especie de película de ficción en la que el mismo personaje es el agresor y también la víctima.
Pues esa ficción está muy bien reflejada en la realidad del inconsciente, cuando el mecanismo se pone en marcha y se representa con un constante auto-acoso, seguido por un fallido intento de escapar y vuelta a empezar con el acoso, el intento de escapar y el acoso interminablemente, hasta generar una dinámica de identidad francamente perversa.
Leer más