Ha empezado un nuevo año, y con él se han despertado los deseos, las expectativas, los sueños que las urgencias cotidianas fueron arrinconando en la esquina de los «imposibles». Y tú… ¿Cuál es tu Proyecto?
De vez en cuando, aparece una cierta nostalgia por lo que pudo ser pero que nunca se hizo realidad. Y así pasa el tiempo, mientras se alargan las horas para cumplir con las interminables expectativas ajenas, mientras se aparcan los deseos pendientes por falta de oportunidades.
De pronto, incluso, parecen ridículos tantos sueños antiguos, porque ser bailarina, aprender un idioma, enamorarse o viajar, no tenían nada que ver con la realidad que a uno «le tocó vivir», a veces demasiado pronto, en la que todo consiste en aguantar el día a día.
Con este panorama, no sorprenden las expresiones amargas de los rostros cansados ni los cuerpos curvados de tanta pesadez. No resultan extraños los dolores aquí y allá, ni la pastilla de la mañana, ni la del medio día, ni la de la noche, para seguir durmiendo en la falsa conformidad de una vida sin riesgos ni altibajos
Pero, afortunadamente, hay quienes siguen naufragando con la secreta esperanza del «tal vez algún día«. No importa cuánto se haya naufragado, nunca es tarde para empezar. Puede que sea difícil, pero tarde no.
Es este el momento de emprender un vuelo hacia lo que se quiere ser y hacer. Como en toda aventura, aparecen obstáculos y el primero suele ser: «¿Y yo qué quiero?» Parece increíble, pero de tanto andar fuera de uno mismo, suele pasar que hasta se olvide esta primera cuestión, por lo cual se recomienda que, antes de empezar a hacer sin ton ni son, se ponga uno en la tarea de descubrir qué es lo que «quiere», a cambio de lo que «tiene que…».
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